Nativos muertos en la masacre de Wounded Knee

El nombre de Custer y su derrota a manos de los indios en Little Big Horn es muy conocido. Aunque supuso el mayor triunfo de las tribus nativas americanas sobre el ejército de los USA, marcó también el principio del inevitable declive de la nación india ante la superioridad numérica y tecnológica de los blancos.

 En primer lugar, creo necesario diferenciar entre las diferentes naciones indias de las que todos hemos oído hablar. La historia que voy a contar se refiere específicamente a las tribus del Norte y Noroeste de USA, esencialmente los sioux, arapahoes y cheyennes. Las naciones indias del Sur (comanches, apaches, navajos…) tienen también su historia, pero no participaron en los hechos objeto de este artículo.

 En las década de 1860 y 1870, las tribus indias habitantes del Norte y el Oeste sufrieron una tras otra humillación por parte de los blancos, ya fueran colonos, buscadores de oro o ignorantes y brutales oficiales del Ejército de los USA. Esto se traducía en invasión de espacios sagrados de los indios en búsqueda de oro (The Black Hills), sistemática destrucción de los medios de vida de los indios (búfalos) para dar de comer a los trabajadores del ferrocarril (en sí mismo otra ofensa a los indios, al atravesar indiscriminadamente sus tierras) o simplemente la matanza indiscriminada de “salvajes” (el nombre del Coronel Chivington y su brutal e injustificada matanza en Sand Creek son un símbolo de vergüenza para los americanos). También hubo episodios de comprensible venganza por parte de los indios (la conocida como “masacre de Fetterman” a manos de Nube Roja donde murieron 81 soldados liderados por el”alumbrado” oficial cuyo nombre lleva la matanza, que presumía de terminar con las guerras indias en tres días, todo ello recién llegado del Este).

 En todo caso, los blancos acabaron consiguiendo algo que durante siglos pareció impensable: unir a tribus que llevaban guerreando entre sí durante incontables años para derrotar al enemigo común. La famosa batalla de Little Big Horn en 1876 y la muerte de todos los soldados del Séptimo de Caballería liderados por Custer fue su mayor éxito.

 Sin embargo, desde ese momento la locomotora del progreso y la superioridad numérica y armamentística de los blancos se impuso inevitablemente y los principales jefes indios aceptaron ser internados en reservas (donde algunos como Caballo Loco fueron vilmente asesinados, aunque esa es otra historia) o huyeron a Canadá. En la década de 1890 las guerras indias en el Norte y el Oeste no eran sino un recuerdo que contar al calor de la chimenea en las noches del frío invierno de Dakota o Minnesota.

 Sin embargo, en 1890 un jefe de los sioux lakota llamado Pie Grande, lideró un movimiento entre guerrero y místico que reivindicaba la grandeza de su nación y la rebelión contra los blancos. Este movimiento conllevaba la realización de un baile conocido como “Danza de los Espíritus”, y ocasionó que un importante grupo de indios huyera de las reservas en un último acto de orgullo y dignidad y acabaran reuniéndose en un lugar en Dakota llamado Wounded Knee (Rodilla Herida en castellano).

 El ejército de los USA interpretó esta huida como un acto de guerra y acudió a Wounded Knee donde puso fin de manera brutal a la “terrible amenaza” del canto del cisne de los sioux. En teoría, sus instrucciones eran devolver a los indios a la reserva, pero un tiroteo cuyo origen nunca ha quedado claro ocasionó que se desataran las hostilidades y que un número de indios que oscila entre cien y trescientos fueran brutalmente masacrados. Irónicamente el regimiento encargado de sofocar la “rebelión” fue… el Séptimo de Caballería.

 En 1973, Wounded Knee fue a su vez el lugar elegido por un movimiento en defensa de los derechos de los nativos americanos. Esta historia la comentaremos en otro artículo

 Quien quiera conocer más sobre las guerras indias y el episodio de Wounded Knee debe sin duda leer el excepcional libro de Dee Brown “Enterrad mi corazón en Wounded Knee”

 Imagen| Wounded Knee