El mito de la independencia del condado de Castilla (I)

En muchas ocasiones y por muchos autores se ha considerado que el condado de Castilla obtuvo su independencia del reino de León bajo el mandato del conde Fernán González, que desempeñó el cargo entre los años 932 y 970 y a quien se considera el primer conde independiente de Castilla. Pero hay otros autores que se oponen a dicha interpretación y sostienen que Castilla, mientras fue condado (hasta 1065) nunca se independizó del reino de León. El objetivo de esta entrada es analizar (con objetividad y alejado de toda interpretación interesada en uno u otro sentido) las fuentes que hablan de la independencia del condado de Castilla y los motivos en los que dichas fuentes se basaron. 

1.- La figura de Fernán González

La primera mención a Fernán González como conde de Castilla es un diploma otorgado en el monasterio de San Pedro de Cardeña en el año 932 (algún documento datado en fechas anteriores puede descartarse como «fabricado» con posterioridad). Anteriormente, consta con el cargo de conde de Lara en el año 929. Era hijo de Gonzalo Fernández, que fue a su vez conde de Castilla y de Burgos. 

En el año 932 el rey Ramiro II decidió premiar la fidelidad de uno de sus principales servidores (y posiblemente poner fin a a los problemas que había tenido) destituyendo a varios condes y designando para sustituirlos a un solo hombre. Así, Fernán González concentró la titularidad de los condados de Castilla, Lara, Burgos, Cerezo y Lantarón, así como el de Álava (como acredita un diploma del monasterio de San Román de Tovillas). De hecho, Fernán González sustituyó al anterior conde de Álava (Álvaro Herramélliz) no solo en la dignidad condal, sino en la condición de esposo de Sancha, hija de la reina Toda de Pamplona, que anteriormente había estado casada con el rey leonés Ordoño II, fallecido en el año 924. 

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Torreón de Fernán González (Covarrubias)

Muerto el monarca, Sancha casó en segundas nupcias con el mentado conde de Álava Álvaro Herramélliz. Pero, aunque desconocemos si dejó de ser conde porque falleció o porque fue depuesto y sustituido por Fernán González, lo cierto es que este Álvaro debió morir poco después, pues en el año 933 Sancha ya consta como esposa de Fernán González. Este matrimonio tenía otro componente importante: que convertía al conde castellano en cuñado del rey Ramiro, casado con otra hija de la reina Toda de Pamplona, de nombre Urraca.

¿Cuándo y en base a qué se empezó a señalar que Fernán González fue el primer conde independiente de Castilla?

2.- Fuentes históricas medievales 

La supuesta independencia del condado de Castilla se empezó a mencionar en relatos de los siglos XII y XIII que obedecían a momentos muy delicados y específicos de las relaciones entre Castilla y León y se puede hablar de cuatro versiones del mito:

a) Fernán González como liberador del condado: la primera mención de esta versión que sostiene que el conde encabezó un proceso de rebeldía militar contra el rey de León aparece en la llamada Crónica Najerense de mediados del siglo XII (doscientos años después de los hechos a que se refiere) y es recogida posteriormente en la obra denominada De rebus Hispaniae, redactada durante la primera mitad del siglo XIII. 

La primera de estas obras fue redactada por un monje del monasterio de Nájera entre los años 1185 y 1193 y le serviría de fuente una obra anterior llamada Historia Roderici. Señala esta crónica que se dice que Fernán González «sacó a los castellanos del yugo de la dominación de León». 

Entre las dos obras que hemos citado se redactan otras crónicas como el Liber regum, el Chronicon mundi de Lucas de Tuy (1236) o la Crónica latina de los reyes de Castilla que para nada se refieren a una independencia del condado lograda por Fernán González.

En cuanto a De rebus Hispaniae, es obra del arzobispo de Toledo Rodrigo Jiménez de Rada, uno de los principales participantes en la gran batalla de las Navas de Tolosa y asesor muy cercano a los reyes de Castilla Alfonso VIII y Fernando III. 

Se trata de una crónica «histórica» plagada de licencias e inexactitudes, redactada a petición de este último monarca y que bebe de diferentes fuentes. Escribe Jiménez de Rada sobre Fernán González: «tras ser elegido conde, velaba por toda Castilla con gobierno tan lleno de paz que todos daban las gracias a Dios porque mediante tal conde había librado a su pueblo del peso de la esclavitud». 

Como decíamos, hay que tener en cuenta el momento de las relaciones entre Castilla y León en que se escribieron estas dos obras. 

La Najerense se corresponde a un momento en que ambos reinos se hallaban separados y atravesando difíciles relaciones entre sus reyes Alfonso VIII de Castilla y Alfonso IX de León y en un monasterio, el de Nájera, que se debatía entre Castilla y Navarra y pertenecía a la orden de Cluny, en clara decadencia frente al Císter, y a la que apoyaban los soberanos de Castilla. Era importante en ese momento para estrechar los vínculos del monasterio y Cluny con Castilla frente a Navarra y al Císter exaltar al reino de Castilla frente a sus rivales, el más importante de los cuales (entre los reinos cristianos) era entonces León. Es por ello que se echó mano de una narración posiblemente de origen juglaresco para resaltar el carácter heroico de la lucha castellana en tiempos ya lejanos contra León. 

Las circunstancias eran muy diferentes en el momento de la redacción de la obra de Jiménez de Rada, pues Castilla y León se habían unificado bajo el mandato del rey que encarga su redacción, Fernando III. Probablemente el autor (arzobispo él mismo de Toledo) consideró importante hacer hincapié en los orígenes heroicos de Castilla, que era el más pujante de los dos reinos recién unificados y el de mayor potencial expansivo a costa del enemigo musulmán. 

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b) Los jueces de Castilla: a esta cuestión dediqué una entrada del blog recientemente, por lo que remito a la misma. Baste destacar aquí que este mito (del que prácticamente todos los autores descartan su veracidad) se construyó para resaltar los vínculos de los dos supuestos jueces con Fernán González (en el caso del juez Nuño Rasura) y con el Cid Campeador (en el caso del juez Laín Calvo). 

c) Concesión regia: la leyenda del caballo y el azor: según este relato, ambos animales eran propiedad del conde Fernán González y el rey Sancho I quedó prendado de ellos, por lo que Fernán decidió regalárselos. Insistió el monarca en pagar su precio, fijado en una cantidad muy pequeña, pero que iría incrementándose con el tiempo, ya que el rey olvidó pagarla. Cuando siete años después el tema volvió a salir a colación, el importe de la deuda era tan astronómico que el conde propuso condonarla a cambio de la independencia de Castilla. 

Este relato procede del Poema de Fernán González, obra de mediados del siglo XIII de autor desconocido, probablemente de origen castellano. Esta parte del poema ha llegado a nosotros a través de la Estoria de España de Alfonso X y se desconoce su origen, aunque hay quien lo asocia al momento de la reunificación de Castilla y León bajo Fernando III, en el que este, rey de Castilla, al fallecer su padre Alfonso IX de León en 1230, compró los posibles derechos al trono de sus hermanastras Dulce y Sancha (ver la entrada del blog al respecto para mayor información). Una leyenda, en todo caso. 

d) Independencia jurídica de Castilla: un breve texto del siglo XIV, conocido como Derecho de Castilla la Vieja, tras referirse a las historias de los jueces de Castilla y del caballo y el azor, narra cómo los castellanos llegan a quemar en Burgos ejemplares del Fuero Juzgo como muestra de su independencia y de la identidad del derecho castellano frente al leonés, pero no se trata de una fuente fiable ni por el tiempo transcurrido ni por su contenido. 

 

A0185120-58EF-4EE9-82C6-D0ACCA4F0184Una vez señaladas las fuentes que hablan de la independencia del condado de Castilla, se hace preciso tratar sobre cómo y por qué fue utilizada y elevada a la categoría de verdad histórica por la historiografía de los siglos XIX y XX, para finalizar con los autores y argumentos que a partir sobre todo de la década de 1960 han tratado de analizar los hechos históricos para demostrar que la independencia del condado de Castilla nunca llegó a producirse. A ello dedicaré la segunda entrada de esta serie. 

Imagen| Archivo del autor

Fuentes|

Andrés Altés Domínguez. La independencia del condado de Castilla. Génesis y significación de un mito (ss. XIX-XXI). Ediciones de La Ergástula. Madrid 2017.

Gonzalo Martínez Díez. El condado de Castilla (711-1038). La Historia frente a la leyenda (I). Marcial Pons Ediciones de Historia. 2005.

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