En la entrada del blog dedicada al más importante rey sajón, Alfredo el Grande  contamos que a finales del siglo IX Inglaterra estuvo a punto caer completamente bajo el dominio danés y que desde su refugio en las marismas de Wessex Alfredo comenzó a recuperar poco a poco las tierras de los reinos sajones. Sus descendientes continuaron con la tarea, no sin grandes dificultades y sin continuar sufriendo los ataques vikingos procedentes de Dinamarca.

La situación se agravó a partir del año 978 con la subida al trono inglés de Aethelred II. El apodo con el que ha pasado a la historia, The Unready, quizás no sea del todo justo, ya que era un administrador competente y realizó una compilación de leyes conocida como Wantage Code que sería usada durante muchos años como base de las leyes civiles del reino. Además a él se debe la creación de una famosísima figura que perdura hoy en día incluso en los Estados Unidos: los jueces (reeves) de condado (shire), es decir los shire-reeves, de cuya contracción deriva la palabra sheriff.

Pero Aethelred no era un líder carismático y tampoco un soldado. Por eso cuando Inglaterra se vio sometida a un recrudecimiento de las invasiones danesas, Aehtelred no estuvo a la altura, no estuvo preparado para afrontar la situación; de ahí su apodo. Los invasores daneses estaban dirigidos por el rey Harald Bluetooth y su hijo Sweyn Forkbeard. Sobre la historia y la figura de Harald Bluetooth y su relación con las modernas tecnologías inalámbricas, el enlace que figura sobre su nombre lo es a la entrada dedicada a él en la página de referencia en materia de historia y tradiciones vikingas The Valkirie´s Vigil, que amablemente me ha permitido enlazar su artículo en esta entrada.

Las fuerzas de Harald y Sweyn no se parecían a las bandas de asaltantes vikingos del siglo IX sino que constituían un ejército bien armado y bien organizado que llegaron a Inglaterra con intención de sacar el mayor beneficio de la situación. Aethelred basó su estrategia en dos pilares fundamentales: ofrecer a los invasores daneses ingentes cantidades de dinero en contraprestación por el mantenimiento de cierta paz en su reino y buscar una alianza con los descendientes de los vikingos del conde Rollo que se habían instalado en Normandía, casándose con la hermana del duque de Normandía Ricardo II, Emma (a cuya figura dedicamos una entrada en el blog). Esta decisión de unir su destino con los normandos tendría enormes consecuencias en el futuro del país a partir del año 1066 … pero esa es otra historia.

Sin embargo, Aethelred cometió un error fatal cuando ordenó que todos los daneses que habitaban Inglaterra fuesen masacrados, dando lugar a hechos como la conocida como la Matanza del día de San Brice. Como hemos comentado más arriba, ni Aehtelred era un caudillo militar ni los sajones se encontraban en situación de hacer frente a los daneses cuando en el año 1013 el rey de Dinamarca Sweyn Forkbeard se dio cuenta de que Inglaterra era una fruta madura lista para ser recogida y  organizó una invasión en toda regla para hacerse definitivamente con el dominio del país. Zarpó desde Dinamarca acompañado por su hijo Knut con una impresionante flota de barcos lujosamente ornamentados, que provocaron una mezcla de miedo y admiración en los sajones, que llevaban años sufriendo la pobreza y el hambre por las invasiones danesas.

Aethelred y Emma se refugiaron en Londres donde opusieron resistencia junto al vikingo Thorkell, que había abandonado a Sweyn. Este prosiguió la conquista del resto del país y fue reconocido como soberano por diversos nobles y señores en Bath. Temiendo por su suerte si mantenían su resistencia, los londinenses también se sometieron a Sweyn.

Aethelred y Emma buscaron refugio junto con sus hijos en Normandía y Sweyn se convirtió de facto en rey  (las fuentes de la época hablan de que en todo el país se le consideraba como el verdadero rey) en reconocimiento a su dominio de toda Inglaterra, un logro que había sido esquivo a sus antecesores. Lamentablemente para él no pudo disfrutar mucho de su situación, puesto que solo tres meses después fallecía.

Cuando tuvieron noticia de su muerte y del regreso de su hijo Knut a Dinamarca para defender su derecho al trono danés, los nobles ingleses decidieran llamar de vuelta del exilio a Aethlered para que volviera a sentarse en el trono de Inglaterra. El hecho de que impusieran como condición para su apoyo a Aethelred “que gobernara el reino de una manera más justa a como lo había hecho en el pasado” demuestra el grado de insatisfacción que sus súbditos tenían hacia la forma en que Aethelred se había desempeñado como rey. El monarca volvió a Inglaterra acompañado de su esposa Emma, pero dejaron en  Normandía a sus hijos, entre ellos al futuro rey Eduardo el Confesor, otro hecho que influiría en las futuras relaciones entre sajones y normandos.

La tarea iniciada por Sweyn de conquistar Inglaterra fue completada  por su hijo Knut, quien en tras la muerte de Aehtelred contendió por el dominio del país con él y el hijo del primer matrimonio del rey sajón, llamado Edmund Ironside. En 1016 Edmund también falleció y el camino de Knut quedó libre; sometió de manera definitiva al país, y fue coronado rey, adoptando la forma sajona de su nombre y pasando a la Historia como Canute The Great. Una de sus primeras medidas fue casarse con la viuda de Aehtelred, Emma, para dar así apariencia de continuidad dinástica a su subida al trono. De esta unión nacería un hijo, Hardknut o Hardcanute que también sería rey de Inglaterra.

La forma de Canute de someter Inglaterra y alguno de los gestos simbólicos que realizó para ello son dignos de ser narrados, pero tendrán que esperar a otra entrada del blog.

Fuentes| Roy Strong: The History of Britain. Peter Ackroyd: The History of England. Volume I (Foundation). Marc Morris: The Norman Conquest.