Los primeros años de la Roma imperial fueron muy convulsos. Mientras consolidaba sus dominios en el mundo conocido, la familia imperial vivió una época que desafía a los argumentos de libros como Juego de Tronos y series como Dallas.

La principal protagonista de estas intrigas palaciegas es Livia, mujer del primer emperador romano Augusto. El único objetivo de Livia es que el hijo de su anterior matrimonio, Tiberio, se convierta en emperador. Empieza por divorciarse de su esposo para casarse con Augusto. A partir de ese momento desaparecen de manera sistemática todos los que se encuentran en el camino de Tiberio. Es difícil asegurar que Livia eliminara a todos ellos sirviéndose del veneno, pero lo cierto es que van muriendo el hijo adoptivo del emperador, Marcelo; sus nietos e hijos de su gran amigo Agripa, Cayo, Lucio (que mueren en extrañas circunstancias) y Póstumo (que es desterrado por un escándalo amoroso). Livia es sospechosa incluso de envenenar a su propio hijo, fruto de su primer matrimonio y amado hermano menor de Tiberio, Druso, que pretende restaurar la República y que supone un riesgo para sus planes de nombrar emperador a Tiberio.

La mujer de Augusto se sale con la suya y cuando Augusto fallece, Tiberio es proclamado emperador. Pero antes de morir, su hermano Druso (casado con Antonia, hija de Marco Antonio) deja tres hijos: Germánico, Claudio y Livila. Los hijos de Druso y Antonia reúnen la sangre de Julio César, de Augusto, de Marco Antonio y de Livia.

Claudio y Livila no suponen amenaza para Livia y Tiberio; Livila por su condición de mujer y Claudio por su cojera, sus tics y su tartamudeo que parecen incapacitarle para gobernar, aunque solo aparentemente… pero esa es otra historia.

Sin embargo Germánico es otra cuestión. Apuesto, amado por el pueblo y recuerdo de la imagen de su padre Druso, puede convertirse en una amenaza para Tiberio. Además, es un apreciado caudillo militar. Roma había sufrido una derrota que supuso un duro golpe en el orgullo de Augusto y del Imperio; dos legiones al mando de Publio Quintilio Varo habían sido aniquiladas por los germanos en Teutoburgo. Germánico encabeza una expedición punitiva y somete a los germanos.

Germánico es un héroe para los romanos y, como su padre Druso, pretende restaurar la República. Livia, que ha conseguido por fin que Tiberio haya sido nombrado emperador, no está dispuesta a admitir que Germánico se convierta en un obstáculo. Convence a Tiberio para que sea enviado a Siria, donde muere en extrañas circunstancias. La esposa de Germánico, Agripina, acusó al gobernador de Siria Gneo Pisón y a su esposa Plancina de asesinar a su marido mediante sortilegios a instancias de Livia.

Esta es una cuestión sujeta a interpretación y a la que se han dedicado diversas obras de ficción. Yo recomiendo la magistral Yo, Claudio de Robert Graves y la menos conocida, pero muy interesante, La muerte de Germánico de David Wishart.

Germánico no llegó a gobernar, pero tanto su hijo Calígula como su hermano Claudio sí llegaron a ser emperadores de Roma.