Sebastian Coe levanta los brazos al ganar la final de los 1.500 metros de Moscú 80, con Steve Ovett tercero

Los habituales de este blog sabrán que el deporte, y más concretamente el atletismo, suele tener su presencia en la entradas que publico.

Una de las rivalidades entre atletas sobre las que más se ha escrito y que más morbo provocó es sin duda la de los británicos Sebastian Coe y Steve Ovett. Aunque compatriotas, no podían ser más diferentes. Coe era el típico ejemplar de lord inglés, elegante y de aire aristocrático; Ovett por su parte parecía un obrero de Manchester. Esta diversa apariencia física se reflejaba también en su modo de correr; mientras Coe tenía una preciosa y natural zancada con la que daba la sensación de deslizarse sobre la pista, el estilo de Ovett era mucho menos elegante y más forzado.

Sin embargo, había algo que los dos tenían en común: su excepcional capacidad atlética. Eran dos extraordinarios mediofondistas, especialistas en las distancias olímpicas de los 800 y los 1.500 metros (además de la milla, distancia muy británica pero de escasa relevancia en competiciones oficiales). Ambos seguían la gran tradición de mediofondistas británicos (narrada por ejemplo en la famosa película Carros de Fuego) y eran sin duda los mejores especialistas en ambas distancias que competían a finales de los años 70 y en los 80.

Sin embargo, su rivalidad se reflejaba más en la tabla de records que en competencia directa, pues ambos trataban de evitarse salvo cuando no quedaba otro remedio, es decir en competiciones oficiales. De hecho, desde muy jóvenes ambos rivalizaron batiendo las mejores marcas primero de su país, luego de Europa y del mundo.

Cuando contaban con sólo 23 (Ovett) y 22 años (Coe), fueron segundo y tercero respectivamente en los europeos de Praga de 1978 en los 800 metros, en una prueba donde Ovett batió el récord británico de la distancia que ostentaba Coe. Esta prueba marcó el inicio de una extraordinaria rivalidad entre dos de los mejores corredores que uno ha tenido la ocasión de ver sobre el tartán.

El hecho de que en 1979 Coe batiera los récords mundiales de 800, 1500 y de la milla y que en 1980 Ovett le arrebatara el de la milla e igualara el de 1500 presagiaba un espectacular enfrentamiento entre ambos en los Juegos Olímpicos de Moscú de 1980.

Afortunadamente, el boicot provocado por la invasión soviética de Afganistán no impidió el enfrentamiento de ambos en dos de las carreras con más morbo y calidad de las que se tienen recuerdo. Ovett consigue el oro en los 800 metros superando a Coe y ambos se citan nuevamente para la considerada como prueba reina del atletismo, los 1500 metros. Las cosas pintan bien para Ovett, que no sólo tiene el aliciente moral de haber ganado los 800 sino que lleva tres años invicto en los 1500.

La tensión entre ambos se masca desde el principio de la carrera, pero en este caso es la elegante zancada de Coe la que se impone; es más, Ovett ni siquiera es segundo ya que el alemán oriental Straub le relega a la tercera posición.

La venganza de Ovett viene nuevamente en la tabla de récords, pues solo tres semanas después bate en Coblenza el de los 1500.

La rivalidad entre los dos continuó en la distancia (no querían enfrentarse) quitándose uno al otro los récords del mundo de los 800, 1500 y la milla en diferentes ocasiones. Personalmente me quedo con la brutal marca de Coe en los 800 (1.41.73).

A partir de ese momento, diferentes problemas y lesiones afectan a ambos y les impiden seguir su rivalidad. En el universo del mediofondo británico emerge una nueva figura, el alto y rubio Steve Cram.

Llegan así unos nuevos Juegos Olímpicos, los de los Angeles de 1984. Coe no tiene marca por una enfermedad, pero es seleccionado para competir por su país, lo que acrecienta la polémica entre ambos, pues Ovett entiende que Coe no debería haber sido elegido por no habérselo ganado. Una vez más, la pista será la encargada de resolver la rivalidad entre los dos. En los 800 metros, Coe consigue la plata mientras que una bronquitis deja a Ovett en último lugar.

Llega el día de la final de los 1500 y en ella un renqueante Ovett tuvo que retirarse, mientras que Coe, espléndido, consigue el oro seguido de Steve Cram y del bravo español José Manuel Abascal.

A partir de ese momento ambos, sobre todo Ovett, empezaron su declive superados por Cram y el marroquí Aouita, aunque Coe todavía tuvo tiempo de ganar un oro europeo en 800 y de bajar de los 3.30 en 1500.

Cuando ya había decidido publicar esta entrada y el título de la misma, trasteando en internet para documentarme he visto que efectivamente hay un proyecto para realizar una película sobre la rivalidad entre Coe y Ovett y que Daniel Radcliffe (el actor famoso por su interpretación de Harry Potter) es el elegido para interpretar a Sebastian Coe.