La historia del polaco Witold Pilecki constituye un caso absolutamente excepcional en la Historia. Nacido en 1901, al estallar la Segunda Guerra Mundial vio cómo su país sufría el destino de ser invadido simultáneamente por sus dos poderosos vecinos la Alemania nazi y la U.R.S.S. de Stalin (“Desdichada Polonia”, como decía uno de los personajes de la genial película de Lubitsch To Be or not To Be).

Durante la dominación alemana y ante los rumores de lo que estaba aconteciendo en los campos de concentración especialmente con los judíos, Pilecki (que no era judío) tomó una decisión que le convirtió en un personaje único: ingresar por voluntad propia en el hoy siniestramente célebre campo de exterminio de Auschwitz para conocer de primera mano si los rumores sobre el genocidio que allí se estaba llevando a cabo eran ciertos. Pilecki ingresó en el campo de concentración en 1940 con el nombre de Tomasz Serafinski. En el interior de Auchwitz, organizó un grupo de resistencia dentro del campo y consiguió enviar información al exterior sobre lo que estaba ocurriendo dentro de este.

Pilecki tenía esperanza que al llegar a los aliados las noticias de lo que allí pasaba se realizara algún tipo de acción para liberar a los prisioneros y trató de organizar las cosas en el interior por si el ataque se producía. En 1943, cuando se convenció de que el ataque sobre Auschwitz no se iba a producir, Pilecki decidió huir del campo junto con dos compañeros. Nuestro protagonista no solo fue la única persona que entró en Auschwitz por voluntad propia, sino que también fue de los pocos que lograron escapar del campo de la muerte.

Pilecki se dirigió a Varsovia, donde fue uno de los líderes del movimiento de resistencia y del levantamiento del ghetto de la ciudad contra los nazis (a pesar de que, como hemos dicho, no era judío) . Detenido en 1944 pasó el resto de la guerra en un campo de prisioneros, para unirse en 1945 a las tropas del Ejército Libre de Polonia. Posteriormente aceptó regresar a su país, ya bajo dominio comunista, para realizar tareas de espionaje del movimiento de liberación polaco. Capturado por las autoridades del nuevo régimen, fue juzgado, condenado a muerte y ejecutado por sus compatriotas el 25 de mayo de 1948.

La historia de Witold Pilecki fue mantenida en secreto por el régimen comunista hasta el desmoronamiento de los países del bloque soviético. Hubo que esperar hasta 1995 para que la extraordinaria historia de este luchador por su país contra la tiranía nazi que acabó fusilado por sus propios compatriotas fuera debidamente recompensada con la concesión de la Orden de Polonia Restituta. En 2006 le fue concedida la más alta condecoración de su país. la Orden del Águila Blanca.

Los informes elaborados por Witold Pilecki sobre lo que estaba aconteciendo en Auschwtiz se narran en el libro The Auschwitz Volunteer: Beyond Bravery . Existe una película, Operation Auschwitz, que cuenta la historia de Pilecki, aunque no he tenido ocasión de verla.

Imagen | Witold Pilecki