Texto de la traducción al inglés del “telegrama Zimmermann”

Sabido es que los Estados Unidos entraron en la Segunda Guerra Mundial como consecuencia del ataque japonés a Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941. Su entrada en la Primera Guerra Mundial, sin embargo, no estuvo motivada por una agresión tan contundente como la de los nipones en 1941; sin embargo, si hay un hecho que puede calificarse como decisivo para que los norteamericanos se decidiesen a entrar en el conflicto iniciado en 1914, ese es sin duda el conocido como “telegrama Zimmermann”.

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial Estados Unidos permaneció neutral, debido sobre todo a que el presidente Woodrow Wilson controlaba a la perfección el arte de conocer el estado de la “opinión pública” estadounidense, y esta era abrumadoramente partidaria de no involucrarse en un conflicto que entendían como ajeno. Incluso cuando en noviembre de 1916 Wilson tuvo que afrontar las elecciones para su reelección como presidente lo hizo con el eslogan “él nos mantuvo fuera de la guerra”. Entonces, ¿qué cambió en los Estados Unidos en solo unos meses para que se Wilson propusiese y obtuviese el apoyo para su entrada en guerra?

Tras el fracaso de tímidos contactos para una solución pacífica de un conflicto que militarmente estaba estancado y que estaba teniendo un abrumador coste en vidas humanas, Alemania decidió que la única solución para alcanzar la victoria definitiva era un ataque indiscriminado de sus submarinos a todos los barcos que portasen suministros y bienes para sus enemigos en Gran Bretaña y Francia. Sin embargo, era habitual que en estos barcos viajasen pasajeros de países neutrales (especialmente estadounidenses) y estos ataques en el pasado habían causado más de un roce diplomático entre Alemania y Estados Unidos como consecuencia del fallecimiento de ciudadanos del país norteamericano. Especialmente grave fue el hundimiento del Lusitania en el que murieron 128 estadounidenses, … pero esa es otra historia.

El caso es que Alemania temía, y no sin razón, que su decisión de guerra submarina indiscriminada decidiese finalmente a los Estados Unidos a declararle la guerra y para tratar de minimizar el riesgo de un ataque americano contra Alemania buscó la forma de tener ocupados a los Estados Unidos en otros frentes. Así, el ministro de Asuntos Exteriores alemán Arthur Zimmermann envió el telegrama que da título a esta entrada al embajador de su país en Washington para que se pusiera en contacto con el presidente de México a través del embajador alemán en este país; en el telegrama ofrecía el apoyo alemán a un ataque mexicano a los Estados Unidos para recuperar los territorios de Texas, Arizona y Nuevo México y le solicitaba que México tantease la posibilidad de que Japón se uniese a la alianza germano-mexicana contra Estados Unidos.

Sin embargo los británicos, que en materia de espionaje y contraespionaje sacaban una enorme ventaja a los alemanes, interceptaron y descifraron el telegrama y evidentemente les faltó tiempo para correr a mostrárselo a Woodrow Wilson. El enfado de este se vio acrecentado por el hecho de que uno de los conductos por los que se había enviado el telegrama fue un sistema que los propios norteamericanos habían puesto al servicio de Alemania.

Wilson  a su vez filtró el contenido del telegrama a la prensa americana, y la indignación que su contenido produjo causó tal impacto en el pueblo estadounidense que la “opinión pública” cambió de parecer de la noche a la mañana y de esa forma el 6 de abril Estados Unidos declaró la guerra a Alemania. Si bien el motivo de fondo del cambio de parecer de Wilson respecto de la neutralidad en la guerra está más relacionado con la decisión de Alemania de emprender una guerra submarina sin restricciones y la amenaza que ello suponía para su país, el efecto propagandístico del “telegrama Zimmermann” para dar apoyo a esta decisión fue muy significativo.

El juicio sobre el error de cálculo que supuso la decisión de los alemanes de efectuar esta oferta a México en ese momento del conflicto y remitirla por un conducto tan fácilmente interceptable excede del objeto de esta entrada. Para un estudio más completo de la historia del “telegrama Zimmermann” en particular y de la Primera Guerra Mundial en general, remito a los interesados a la exhaustiva obra de David Stevenson 1914-1918, historia del a Primera Guerra Mundial.

Imagen| El telegrama Zimmermann