Un “bobby” con un máscara en medio de la niebla en Londres en 1952

Todos hemos oído hablar del mito de la niebla de Londres, si bien sólo los que visitaron Londres antes de la publicación en 1956 de la “Clean Air Act”  (Acta del Aire Limpio), tuvieron ocasión de vivir en directo la experiencia.

 La citada Ley se promulgó para poner fin al persistente estado neblinoso en que Londres se veía envuelta y que muchos sólo hemos podido comprobar en fotos o en películas.

 Sin embargo, lo que no parece sino uno más de los elementos típicos de Londres, como el Big Ben o la Torre de Londres, era un problema muy grave para la salud de los habitantes y visitantes de Londres, que cuando confluían determinadas circunstancias se convertía en un elemento letal.

 En el encabezamiento de este escrito he hecho mención a un año concreto: 1952. Durante la semana transcurrida entre el 4y el 9 de diciembre de ese año, se produjo un cúmulo de circunstancias que provocó que la niebla durante esos días fuera especialmente persistente, espesa y … tóxica. Los datos que manejaron las autoridades británicas es que, aunque resulte difícil de creer, la niebla ese año fue la responsable de la muerte de …. DOCE MIL PERSONAS¡¡¡¡.

 La principal causa de la niebla londinense era la combustión de las chimeneas de carbón que sus ciudadanos utilizaban para combatir el frío y la humedad. Todavía reciente el final de la Segunda Guerra Mundial, Londres seguía sufriendo una escasez de determinadas materias primas. En lo que afecta a nuestro caso, las existencias de carbón habían sido prácticamente agotadas durante la contienda, por lo que la calidad del que se suministraba a los ciudadanos era muy baja.

 Además, en la semana del 4 al 9 de diciembre de 1952 como consecuencia de las inclemencias meteorológicas, los londinenses hicieron uso masivo de sus chimeneas de carbón para combatir la humedad y un frío inusualmente intenso. La concentración del humo de un gran número  de chimeneas (no sólo de las viviendas, sino de las fábricas de la capital que necesitaban el carbón para funcionar), unido a la toxicidad de ese humo como consecuencia de la baja calidad del carbón utilizado, fue la causa de que la niebla de ese año se cebara con la salud de niños, mayores y personas especialmente sensibles o con problemas respiratorios, con los trágicos resultados arriba comentados.

 Como consecuencia de ello, se publicó la citada Clean Air Act en 1956 prohibiendo el uso de combustibles que generaran humo y la mítica niebla de Londres pasó a la historia, más allá de lo normal  en toda ciudad por la que pasa un río.

 Tuve conocimiento del fenómeno de la niebla en Londres en 1952 a través del recomendable libro Dominación de C.J. Sansom, comentado en mi blog de lectura, en el que la trama de la novela se desarrolla bajo el agobiante fenómeno descrito. Mi sorpresa fue mayúscula cuando en la nota histórica que acompaña al libro el autor se refería a la cifra de doce mil fallecimientos reconocida como causados por la niebla.

 Para quien desee conocer más datos y fotografías tomadas durante “La Gran Niebla de 1.952” de Londres, hay abundantes páginas en internet que hablan del tema. Yo he utilizado como fuentes las tres siguientes: