Ilich Ramírez Sánchez, alias Carlos. alias “El Chacal”

La gente de mi generación creció oyendo hablar del mito de Ilich Ramírez Sánchez, alias “Carlos”, alias “El Chacal”.

 Este último apodo del terrorista venezolano viene porque cuando Carlos saltó a la luz pública después de una redada en París en 1975 en la que asesinó a dos agentes de la DST y a un activista libanés que le delató, la policía descubrió en el piso franco donde Carlos se alojaba, un ejemplar del extraordinario libro de Fredreick Forsyth “The day of the Jackal” (por cierto, comentado entre mis libros imprescindibles de mi blog de lectura).

 A partir de ese atentado y de la huida de Carlos, nació el mito del terrorista más buscado del mundo, agrandado por episodios como el secuestro de los miembros de la OPEP en Viena en diciembre de 1975.

 Lo que poca gente conoce es que el episodio por el que Carlos saltó a la fama en París en 1975 no fue otra cosa que una auténtica chapuza en la que Carlos actuó por cuenta propia, de manera descuidada y desobeciendo las instrucciones de los líderes de la célula terrorista a la que pertenecía. A parir de ahí, su carrera se convirtió en poco menos que una marca comercial interesante para los países comunistas y los árabes antisemitas.

 El supuesto maestro del terrorismo no hizo más que encadenar una chapuza tras otra en sus diversas actuaciones.

 El final del comunismo y la presión sobre los países árabes fueron terminando con los paraísos donde Carlos obtenía asilo, mientras que la presión del país donde más agraviados se sentían por sus atentados, Francia, no decaía. Por ello finalmente Carlos fue detenido de manera “alegal”, por decirlo  suavemente por los servicios secretos franceses en Sudán en 1994, trasladado a Francia y condenado a cadena perpetua. Sigue cumpliendo condena en Francia.

 Quien quiera conocer más a fondo la figura de Carlos “el Chacal”, desmontar los mitos sobre su persona  y saber la dimensión exacta del personaje, puede leer el excelente libro de David Yallop “hasta los confines de la tierra”. Y, aunque es otra historia, el mismo autor tiene escritos dos  espectaculares libros sobre un tema que en estos días están muy de moda: el papado.

 A) “En nombre de dios”: sobre la sospechosa muerte de Juan Pablo I a los pocos días de acceder al papado. Yallop sosteiene directamente que el papa fue asesinado como consecuencia de su intención de meter mano en los escándalos financieros y de abusos sexuales que asolaban al Vaticano, e incluso de replantear la doctrina de la Iglesia respecto de los métodos anticonceptivos. Si Yallop tiene razón, la Iglesia ha perdido cuarenta años preciosos.

 B) Sobre el papado de Juan Pablo II “el poder y la gloria”, donde Yallop describe un panorama brutal sobre la ocultación sistemática por parte del papa polaco de los escándalos financieros y de abusos sexuales que su predecesor se proponía atajar. También desmonta la muy extendida teoría de la gran influencia que Juan Pablo II tuvo en la caída de los regímenes comunistas del este de Europa. Lectura muy recomendable